Cuesta mucho introducir pequeños cambios en la sociedad, más con aquello que no se entiende (un grito en el metro, percibir una mirada insistente…), y a lo generalmente suele resultar más fácil esquivar por incomprensión, que intentar acercarnos a conocer. Esto es lo que les suele ocurrir a las personas con discapacidad y especialmente con el Trastorno del Espectro Autista. A la sociedad le “suena” raro que personas con discapacidad quieran trabajar, le parece raro que puedan conseguir alcanzar ciertas …