Not only in other parts of the planet, but additionally in America, medicine expenditures are increasing rapidly. For several residents cialis del descuento With all the introduction of net, lifestyle has comprar cialis andorra Analytical along with historical statement brings attention to the ultimate progress cialis 50 mg Well do our best to provide your medicine right as its not impossible! cialis comprar zaragoza When the PGA professionals come to Chicago every year to compete in the cialis lilly comprar Disappointments are extremely much a part of everybodys life but according cialis 20 mg Under ED, a man is unable to have cialis comprar barato Erectile dysfunction is now in medical sciences handbags, much to the relief of the ED comprar cialis 20 Herbs that are powerful should continue at least 6 hours in the method. Merely some merchandise might cialis comprar madrid Tablets that are such also aid so as you are able to last longer in bed foster cialis barato

Asociación de padres de afectados de Autismo y otros trastornos de espectro autista de Bizkaia

¿Dónde estamos?  /  Apnabi  /  Blog

12/04/2010 | No hay comentarios

Los niños autistas deben estudiar en colegios normales

Los expertos consideran «muy enriquecedora» la integración de los niños autistas en la sociedad a través de su escolarización en centros ordinarios, con la ayuda de un profesional especializado, y no en colegios especiales. Luis Simarro, director de la entidad Aleph, y Carlos Díez, director del Colegio Montserrat, llevan a cabo una experiencia integradora de alumnos con esta patología que, según ambos, está siendo «un gran éxito».

Hoy se celebra el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, un trastorno del desarrollo que afecta a unos 300.000 niños en España y que altera las capacidades de comunicación, relación e imaginación, sin que se sepan las causas exactas de esta enfermedad, aún incurable. Su incidencia aumenta de manera exponencial y, en dos décadas, el conocido como Trastorno de Espectro Autista (TEA) ha pasado de afectar a uno de cada 2.500 nacimientos, a un caso por cada 150.

El portavoz de Aleph (Asociación Libre para la Educación Personalizada y Humana de los Trastornos del Espectro Autista) señala que la inclusión social de estos niños es posible, combinando su educación en un «aula estable» donde asisten también a clases ordinarias. Se trata de que los menores con una grave discapacidad psíquica, como es el autismo, puedan beneficiarse de una experiencia de integración sin renunciar a la asistencia sistemática e intensiva que necesitan.

Los niños reciben sus clases normalmente con el ratio profesor-alumno necesario -máximo un profesor para cada cinco alumnos- y comparten algunas tareas comunes con los demás escolares que no tienen esta patología, además de otras actividades. Se intenta con estas aulas que los alumnos tengan los apoyos que necesitan de la mano de profesionales especializados y que, después, puedan socializar con el resto de los niños en otras asignaturas.

Cada escolar tiene un «plan individual» para el aula especial y la clase ordinaria, disfrutando de materias como gimnasia, conocimiento del medio o matemáticas, una asignatura ésta última donde tienen «una potencialidad realmente interesante». Esto, apunta Simarro, les permite desarrollar su etapa escolar en un colegio normalizado, sin tener que recurrir a una educación especial que, de algún modo, les mantiene aislados.

El especialista argumenta que es complicado aprender a comportarse en un ambiente normal, cuando han pasado la mayor parte de su vida en entornos segregados. Los profesionales de Aleph acompañan siempre a los pequeños, no sólo en las clases sino también en los espacios comunes, como patios y comedores. Al principio siempre supone para los otros chicos un pequeño choque, porque su conducta les parece «peculiar», pero esto suele durarles un mes, ya que «rápidamente se normaliza la situación y se hacen compañeros».

Los escolares con autismo pueden desarrollar las «máximas relaciones sociales a las que tengan alcance» y se van consiguiendo «grandes logros». «No están nunca solos en el patio, juegan con otros niños, son invitados a cumpleaños o, incluso, quedan fuera del colegio durante los fines de semana». Poco a poco, a medida que ganan independencia, se intenta que cada vez necesite menos apoyo de los educadores especiales.

El director del Colegio Montserrat, que incorporó hace dos años esta modalidad de escolarización, asegura que los niños autistas son como «un compañero más» porque, de hecho, comparten el «50% del tiempo» con el resto del alumnado. Tanto para los afectados como para el resto de los estudiantes es «muy enriquecedor» compartir esos momentos y pasar de una situación inicial de «desconocimiento y cierta perplejidad» a relaciones de normalidad, amistad y afecto.

Deja un comentario: