Asociación de padres de afectados de Autismo y otros trastornos de espectro autista de Bizkaia

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08/07/2015 | No hay comentarios

La atención diurna se centra en dar respuesta a las personas mayores de dieciocho años

El modelo ha cambiado, ahora hay que adaptar entornos y las actividades a las personas

Emilio Arizaga es el coordinador de atención diurna, el área dirigida a personas mayores de dieciocho años que intenta dar una respuesta ajustada a las necesidades de las personas que concluyen su etapa educativa y buscan una alternativa de vida que no tiene por qué ser únicamente laboral.

Ya sea porque los intereses, o las necesidades de apoyo que precisan, estas personas para alcanzar el entorno laboral no va a ser factible. Existe la posibilidad de que ellos, directamente, decidan que el entorno laboral no es lo que buscan y opten por abrirse otras vías de futuro como puede ser la formación no reglada.

Para ello, se diseñan itinerarios individualizados teniendo en cuenta a la persona -que quiere y que no-, la familia y los entornos en los que nos movemos.

Cuando una persona acude a esta área se la orienta para reubicarse en un centro ocupacional o directamente por el mundo laboral. En ambos casos, la respuesta que se da desde esta área es muy diversa y podría estructurarse en dos bloques. Primero están las personas gravemente afectadas donde se le da prioridad al bienestar físico y emocional -paseos, actividades de autonomía personal, fisioterapeutas, etc.-. Y después están los casos con menos necesidades de apoyo, donde se le da prioridad al desarrollo individual a través de la formación -poder responder en entorno comunitarios-. Lo que se intenta a través de esto es poder buscar actividades que les ayuden a incluirse en su entorno y así poder mejorar su calidad de vida.

Las actividades diseñadas, buscan ser funcionales con el objetivo único, de que reviertan en ellos y les sirvan para incluirse en la sus entornos y en la comunidad, es decir adaptamos los entornos a sus necesidades. Hace unos años, por el contrario, eran las personas las que tenían que adaptarse a las actividades. Pero para hacer frente a este problema APNABI decidió rediseñar todos los programas, actividades y espacios, adaptando todo aquello que fallaba y que en muchos casos les generaba ansiedad o frustración a estas personas.

Las familias son un eje fundamental en el diseño del futuro de estas personas. Es necesario coordinarse con ellas para poder generar dinámicas similares que nos permitan no emitir diferentes mensajes a la personas.

De cara a un futuro, nos toca continuar avanzando, en el diseño de nuevos itinerarios que nos permitan acompañar a estas personas en la puesta en marcha de sus intereses.

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