Not only in other parts of the planet, but additionally in America, medicine expenditures are increasing rapidly. For several residents cialis del descuento With all the introduction of net, lifestyle has comprar cialis andorra Analytical along with historical statement brings attention to the ultimate progress cialis 50 mg Well do our best to provide your medicine right as its not impossible! cialis comprar zaragoza When the PGA professionals come to Chicago every year to compete in the cialis lilly comprar Disappointments are extremely much a part of everybodys life but according cialis 20 mg Under ED, a man is unable to have cialis comprar barato Erectile dysfunction is now in medical sciences handbags, much to the relief of the ED comprar cialis 20 Herbs that are powerful should continue at least 6 hours in the method. Merely some merchandise might cialis comprar madrid Tablets that are such also aid so as you are able to last longer in bed foster cialis barato

Asociación de padres de afectados de Autismo y otros trastornos de espectro autista de Bizkaia

¿Dónde estamos?  /  Apnabi  /  Blog

14/03/2011 | No hay comentarios

‘Kaspar’ y su amiga Eden


El corrreo.com 12.03.11 – 03:19 – PÍO GARCÍA

El robot ‘Kaspar’ tiene algo inquietante. Los informes dicen que puede sonreír, fruncir el ceño, parpadear, mover los brazos y hasta soltar sonoras carcajadas. Para acentuar su apariencia humana, lo visten con ropas deportivas y le plantan una gorra de béisbol. Tiene el tamaño de un niño y una imponente melena negra. Podría ser la réplica exacta de un chaval, pero… su cara es una máscara, un rostro informe, terso e inexpresivo que parece fabricado por un artesano demasiado tosco. Da un poco de miedo e incluso recuerda aquellas terroríficas películas con muñecos diabólicos, mucha sangre y abundante casquería. Sin embargo, esta máscara es su principal virtud. Porque los científicos de la Universidad de Hertfordshire, junto a la ciudad de Hatfield, en Inglaterra, no han creado a ‘Kaspar’ para venderlo en las jugueterías, sino para estimular a los niños autistas. Ellos no le tienen miedo: «El robot -dice Ben Robins, uno de sus creadores- es mucho más seguro para ellos, porque es muy predecible y tiene menos que interpretar».

Eden empieza a emocionarse

La niña de foto se llama Eden Sawczenko. Padece autismo. «Hasta ahora, cuando tú le decías que mostrara una emoción, ella solo sonreía», resume su madre, Claire. Eden ha comenzado a jugar con ‘Kaspar’ y su madre ve la progresión: «Ahora empieza a ajustar la expresión a las emociones». Pero los psicólogos avisan: no es bueno que estos niños se acostumbren demasiado a jugar con robots. Necesitan relacionarse con gente real.

Deja un comentario: